El núcleo magnético está construido en láminas de Fe-Si de grano
orientado de elevada permeabilidad, bajas pérdidas y cuya
superficie se encuentra aislada para reducir al mínimo las
pérdidas por corrientes parásitas.
Una vez contadas las distintas chapas, son apiladas en mesas de montaje
para garantizar la adecuada alineación y evitar cualquier deformación.
Las uniones de las chapas están realizadas con cortes a 45° tipo step-lap
para reducir las pérdidas debidas al flujo disperso y evitar fenómenos
de magneto estricción ó vibraciones del laminado origen del ruido.
La superficie del núcleo ya ensamblado se protege con un barniz de
características higroscópicas para evitar la corrosión de los cortes y
puntas expuestas; reduciendo aún el ruido.